6/01/2011

juegos de cartas


Ni que decir tiene que lo que mejor se me da son los solitarios, tambien mi madre los hace, aunque con mucha más pericia que yo.
Ni contrincantes, ni sinsabores, ni desengaños, apenas sorpresas, pero está ya uno cansado de sorpresas cuando se ha sido jugador profesional.

Cualquier tapete cancha, cualquier tasca timba, cualquier persona contrincante...la vida perdida y ganada en cualquier jugada, siempre arriesgando.

Lo único que me queda de aquella vida es una buena mano.

5/15/2011

trayectos

Hacemos viajes que creemos nos llevarán a la felicidad, y las incidencias del trayecto nos recuerdan las dificultades de la consecución de tan preciada bondad.
Aun asi, efectuar trayectorias es nuestra forma de vida, que seríamos sin intentar cada dia llegar a un puerto, hacer un descubrimiento, sentir un viento nuevo, soy un barco, un barco de papel, pero mi destino y mi sentido es navegar...

4/21/2011

curasana anca de rana...

Deteniendo el tiempo entre las opciones, la calma es la mejor compañera. Se depositan los buenos deseos sobre la mesa y se barajan con un poco de vino de pasas...la condimentación a cargo de la risa y un sobre de levadura de esperanza. Un interior tranquilo y verde para recitar "curasana anca de rana, sino se cura hoy lo hará mañana"...y se colocan por arte de magia gracias a esta letanía, todas las cosas felices que nos quedan por vivir......amiga mia.

4/16/2011

terrible como un ejército.....

Dejarse caer frente a la adversidad....sentirse ir sin remedio, no puede ser, subir la ira a la defensiva!, terrible como un ejército ordenado en batalla!, nada de lamentaciones!, coraje!..porque si miras mientras crees que tienes derecho a doblarte por tu pequeño mal...cuantos dan la cara sublimes, adelantados, vivos...con la carga de la vida sobre la espalda.

3/10/2011

espectativas

No son figuraciones mias, juro que lo vi al final del jardín, junto al estanque, sumergía la mano en el agua, distraídamente, un tipo totalmente azul, pero vestido a la europea.
Bueno, ahora me recobro de la cordura, al envejecer las mujeres nos impregnamos de inocencia absurda, como ya tenemos todo perdido, los sueños infantiles pueblan nuestra realidad.
Era un príncipe, un príncipe azul....cansado de esperarme.